La ciudad de San Diego nos esperaba con unos días soleados de más de 20 grados, a veces 24.
El primer día llegamos agotados al Westin San Diego, el hotel de mi congreso (Álvaro), que quedaba en el centro financiero de la ciudad (bastante desolado después de las 5).
El segundo día lo aprovechamos para pasear por el famoso Zoológico, lo que nos llevó todo el día. Empezamos tempranito con los Koalas, luego vimos jirafas, tortugas, hipopótamos, cebras, elefantes, tigres, leones, camellos, elefantes, gorilas, y un largo etc..
Algunos animales dormían a pata suelta cuando llegamos poco más de las nueve de la mañana.
La diversión fue para chicos y grandes.
Los elefantes fueron uno de los animales más nombrados por Jose. Pero las tortugas tuvieron un momento kodak:
En el mismo estilo pecera, vimos (y acompañamos a lo largo de la pecera) con Jose a un hipopótamo enooorme mientras nadaba, muy grácil él, y eyectaba materia orgánica a medio digerir por su parte posterior. Diviino.
No faltaron los grandes felinos, aunque para cuando llegamos al León, que rugía y todo, Josefina estaba muy cansada, el sol estaba de frente, así que no pudo ver mucha cosa. Al que sí vio y bien de cerquita fue a un tigre (también vio a un chita, con un amigo perro, con el que se criaron de cachorros):
Para el gran final, vimos a una pequeña mandada de Gorilas, donde el macho alfa (presumiblemente) nos daba la espalda, y nos mostraba que podía comer varias cosas bastante asquerosas (!).
Después de un largo día de Zoo, quedamos muy cansados, pero pasamos bárbaro!!




