El segundo día completo en San Diego lo comenzamos haciendo un TrolleyTour por los lugares más disfrutables de la zona, incluidos el famoso (y hermoso) Parque Balboa, y el antiguo Old Town (lleeeeno de boliches y comercios con estilo mejicano).
Aquí se puede ver el Trolebús, que de trolley tenía sólo el aspecto exterior, era un bus turístico al estilo yanqui, con un conductor que anima el viaje y hace un show divertido.
Nos bajamos en Coronado, una península (casi isla) enfrente de la ciudad de San Diego, unida a ésta por un puente.
En este pueblito hay de todo, desde unos apartamentos para jubilados, hasta el centro de entrenamiento de los Navy S.E.A.L., el grupo de marines de élite (San Diego tiene base naval militar, acá se filmó parte de Top Gun, y hay un portaaviones museo).
Pero lo más importante para nosotros era la playa...
Oh sí, una personita disfruto muchísimo de la playa, y los grandes nos mojamos las patitas en el frío pacífico (primera vez para Á).
Antes de irnos, checamos el negocio de los parientes (?)
Y así nos despedimos de Coronado, y de las vacaciones, ya comenzaba el trabajo, que desembocó en ésto:
Y en una exitosa charla de Paula de la que lamentablemente no tenemos registro gráfico.
Después de unos días más de congreso , emprendimos el regreso a Bloomington, para ahora sí no movernos mucho hasta el definitivo regreso en febrero. El contraste, claro, fue duro...
Y bueno, 20 grados menos después, estamos listos para comenzar la rutina...












